Archivos para marzo, 2014

La Organización Mundial de la Salud entiende por maltrato infantil todas las formas de malos tratos físicos y emocionales, abuso sexual, descuido o negligencia o explotación comercial o de otro tipo, que originen un daño real o potencial para la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.

Entre las distintas formas de violencia contra los menores, el abuso sexual es una de las manifestaciones más extendidas y, a la vez, mas ocultas. Por desgracia, el abuso en menores ha estado y está presente en nuestra sociedad. De cara a la sociedad puede parecer un fenómeno invisible, pero la realidad es que existe y no entiende de edad, condición social o sexo. Actualmente carecemos de datos fiables, dado que la mayoría de los casos de abuso en la infancia tienden a ocultarse. La mayor parte de los casos apenas llegan a los Tribunales de Justicia, siendo una cifra muy baja los casos reales los que llegan a ver la luz. Entre las causas podemos encontrar que muchos de ellos no han sido notificados a ninguna administración pública, otros aún no han sido detectados o demostrados, etc. El temor, el silencio, las amenazas y la vergüenza de los menores son algunos responsables del poco éxito en la detección del abuso. La mayoría de los menores que sufren algún tipo de abuso terminan manifestándolo de alguna manera. Los cambios bruscos en su conducta y el fracaso en los estudios pueden revelarse como señales importantes a tener en cuenta, y para que se pueda hablar de ello es fundamental crear un clima de comunicación y confianza en la familia. Los niños que se desenvuelven en un ambiente donde encuentran un mayor apoyo y comprensión pueden enfrentar mejor las situaciones de abuso.

El maltrato infantil es un problema social y de salud de primer orden. Por ello, se promulgó en España la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor. En ella se establecen las actuaciones que deben llevar a cabo los poderes públicos en los casos de desprotección social del menor. La legislación española establece que cualquier indicio de abuso ha de ser comunicado, otra cosa es la denuncia, que según el Artículo 191 de la ley citada anteriormente solo la puede presentar su representante legal, la propia víctima o el Ministerio Fiscal (si es un menor de edad bastará la denuncia del Ministerio Fiscal). Algunos fiscales de menores reconocen que el problema con el que se encuentran es que la regulación está mucho más desarrollada para los casos en que los menores son infractores que en aquellos en los que los niños son víctimas.

Entre los casos más actuales podemos encontrar la niña de 9 años que ha permanecido siete meses secuestrada en la selva boliviana, por un presunto amigo de los padres, obligándola a comportarse como su esposa; el del colegio Valdeluz, donde un profesor abusaba de sus alumnas; el entrenador de boxeo José Santana, conocido como Kid Telde, acusado de abusar de sus alumnos; y por último, el pediatra acusado por abuso de menores en Almería.

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LA JUSTICIA PENAL FRENA EL MALTRATO, PERO CUANDO SE HA PRODUCIDO EL SUFRIMIENTO DEL MENOR YA ESTA OCASIONADO. NO DEBEMOS OLVIDAR LA IMPORTANCIA DE LOS SERVICIOS SOCIALES PARA EVITARLO.

Macarena Rosado Landeras

Hablamos de desahucio cuando nos referimos al desalojo de un individuo o familia de su inmueble por “incumplimiento del contrato de alquiler o hipoteca”, generalmente por falta de pago.  No obstante, cabe destacar que en España se están dando otros motivos de desalojo, como por ejemplo estafas, contratos falsos…

Según constata  Ada Colau en su libro Sí se puede, en la época de la burbuja inmobiliaria la compra de una vivienda era muy accesible: los bancos daban muchas facilidades y no informaban de las cláusulas abusivas que comportaba. Estas facilidades han acarreado graves consecuencias: desde el inicio de la crisis se han producido una media de más de 400.000 desalojos y un número importante de  suicidios relacionados. Como respuesta, surge la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, una asociación y movimiento social que defiende el derecho a la vivienda a través del empoderamiento del ciudadano. Es un movimiento asambleario, apartidista y pacífico que ha conseguido detener más de 1000 desahucios  y realojar a cientos de personas. Además, ha negociado miles de daciones en pago y alquileres sociales, los cuales no deben superar el 30% de los ingresos.

Sin embargo, este drama no ha finalizado: actualmente, se estima que se producen  500 desahucios diarios aproximadamente. Por si esto no fuera lo suficientemente grave, en el pasado mes se ha extendido una nueva práctica en la Comunidad de Madrid: los desahucios abiertos, es decir, la comunicación del lanzamiento sin fecha ni hora exactas. Sobre este importante punto quería reflexionar con esta entrada. Si ya de por sí produce angustia y terror saber que te van a desahuciar, ¿cómo debe ser saber que en cualquier momento, estés durmiendo, comiendo o cualquier otra cosa, pueden entrar y decirte que te vayas? ¿Se puede vivir así? En ese caso, ¿a qué precio? ¿Son éticas estas prácticas? A mi modo de ver, no. Este tipo de desalojo no es ético ni humano.  El último caso de desahucio abierto que he presenciado ha sido el de Santiago, su mujer y sus tres hijos, que viven en Vallecas y han de subsistir con los 426 del subsidio de él. Los vecinos permanecimos como apoyo en su portal durante 3 días y finalmente, por suerte, se paralizó. Durante esos días pude observar el sufrimiento de la mujer, quien, según contaba y como delataba su rostro,  no podía dormir porque “cualquier ruido que escuchaba pensaba que eran los antidisturbios”. Pese a esto, me enorgullece contar que tras la paralización de su desalojo, esta familia acude a todos los desahucios para apoyar a otros vecinos. Esto es, sin duda alguna, un ejemplo del “empoderamiento ciudadano”  que tanto me gusta nombrar. Hay que luchar desde abajo y desde la acción, desde la comprensión y no desde la ignorancia, desde la autonomía y nunca desde la dependencia; pero siempre con el apoyo de los unos a los otros.

Para finalizar me gustaría añadir el vídeo del primer desahucio al que acudí, para transmitir un poco mejor la importancia que cobra este tema para mí y entender por qué ha pasado a formar parte de mi vida.

Vega Luján Paz.
 

Otra Venezuela es posible

Publicado: 11 marzo, 2014 en Sin categoría

Venezuela es un país situado en la costa caribe de Latinoamérica al que últimamente los medios de comunicación hacen alusiones diarias debido a la precaria situación en la que se encuentra.

Ya hace poco mas de un año de la muerte de Hugo Chávez, anterior presidente de este país al que desde el comienzo de su presidencia en 1999 hasta el final de sus días en 2013 ha tenido numerosas personas en contra de sus políticas. Esto se ha hecho evidente en numerosas protestas callejeras, paros, el golpe de Estado en 2002, etc. a pesar de la represión que existe en el país, el miedo y la inseguridad de la población para protestar. Con su fallecimiento en 2013 y arrastrando una gran crisis financiera llegó al poder Nicolás Maduro proclamado en las elecciones del 14 de abril de 2013 presidente de la república bolivariana de Venezuela con apenas diferencia con su opositor Henrique Capriles (49,07%) y Maduro (50,66%). Estamos hablando de un país en el que el autoritarismo está a la orden del día, reflejado en que tienen varios presos políticos de la oposición como Simonovcih y Leopoldo López. Existen numerosas evidencias de que los resultados de las elecciones han sido fraudulentos, como durante la campaña electoral que realizó numerosas trampas para aumentar el número de votantes a su favor, también en las horas del recuento y posteriormente al negarse a realizar la auditoría que Capriles pidió para comprobar la veracidad de los resultados. También teorías de que tienen un sistema electrónico que legitima la modificación de los resultados.

Sin embargo con el paso del tiempo los problemas en el país continúan a la vez que la situación se agrava. Estamos hablando de un país en el que el PIB es rico gracias a las grandes reservas de petróleo de Venezuela y sin embargo mantienen inflación mas alta de Ámérica Latina. Existe un alto índice de corrupción (situado en el puesto 16 de 177 países en el estudio realizado en 2013) que aquejan al gobierno central, así como la supuesta falta de capacidad de Maduro para resolver los problemas más elementales del venezolano. Esto supone una aguda crisis económica. El tema económico es sugestionado por el gobierno, es algo intencional, de esa forma mantienen a la gente dependiente de ellos y en la ignorancia. Sin dudar su estrategia es anti-bolivariana realmente: “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción” – Simón Bolívar.

Nos situamos también en un país con altos niveles de violencia delictiva, evidente en que Venezuela mantiene uno de los índices con mayor número de muertes violentas con Caracas situado en tercer lugar. Los colectivos armados, el Gobierno ha financiado y dado armas a “colectivos” defensores de la revolución. La justificación es que el pueblo se pueda defender de una invasión de los americanos, pero estas personas están masacrando hoy a manifestantes en las calles.

Los opositores a Maduro mantienen críticas debido a la vulneración de los derechos civiles (suspensión de garantías) y la escasez provocado por un control de cambio muy mal implementado. En el ámbito laboral debido al descontento ante los bajos salarios y las precarias condiciones laborales. Aunque realmente utilizan esto para coaccionar a los empresarios, el objetivo es quebrar a las empresas privadas. La crisis actual está afectando a todos los ciudadanos que se quejan con afirmaciones como estas: “No es justo que siendo uno de los países más ricos del mundo no podamos ni conseguir comida, que nos maten a nosotros y a nuestros amigos y que cuando protestamos nos repriman”, existe una escasez crónica de productos básicos y el incremento del precio de estos, la falta de equipos médicos y la inexistencia de quimioterapia y yodoterapia para los enfermos.

Estas últimas semanas todo el mundo está conociendo la opresión del pueblo que sufre Venezuela, visible en el control de algunas redes sociales, la radio, la televisión y los periódicos con la restricción de los opositores como puede ser “Radio Caracas Televisión”. Como consecuencia de estos problemas arrastrados se están sucediendo las protestas que comenzaron el 12 de febrero de este año, que han conllevado hasta el momento 21 muertos, 318 heridos  y 1.103 detenidos. Estas comenzaron con la intervención de Leopoldo López (líder de la oposición) actualmente encarcelado con cargos por las protestas y con esto han incrementando los problemas mencionados anteriormente y a su vez sumándole la falta de electricidad, de agua, y la censura de numerosos medios como el canal “NTN23, Canal Internacional de Noticias en Español, censurado en Venezuela” por hacer promoción de la violencia según el Gobierno, también el inminente cierre de cinco diarios en Venezuela por falta de papel,  y el control en la red de Twitter.

Para finalizar el post quería hacer referencia a la necesidad de la reflexión para que estas protestas sean organizadas, que los ciudadanos se conviertan en un movimiento organizado, para así actuar como referente para la opinión pública nacional y latinoamericana para que a su vez el pueblo tenga confianza en una nueva diligencia que conduzca los cambios. Con esto me refiero a que la solución no está solo en la renuncia de Maduro, sino que hay que estudiar las necesidades, las ideas, los aspectos en los que el país necesita un cambio. Todo ello a través de la responsabilidad, el compromiso,  la organización, la conducción, la coordinación y la conciencia para llevar al país a una mejora sin dejar de luchar. Crear un ambiente de respeto recíproco instando al diálogo y a la solución de los graves problemas del país con la participación de todos los ciudadanos sin hacer alusión a la exclusión. Conducir la lucha bien para seguir luchando, aunque eso implique como decía Lenin: “dar un paso adelante para después dar dos hacia atrás” la lucha no cesa.

Beatriz Perales Chavernas

En mi estancia en Guatemala una de las cosas que más me impactó es la desprotección a los niños y mujeres, es por eso que al no fomentar que haya espacios para jóvenes donde puedan realizar actividades como bailes, pintura, juegos  y que muchos de los niños de Guatemala tienen que empezar a trabajar con 5 años muchos de ellos no tienen dinero para comer y recurren a inhalar  pegamento.

He querido comparar esta problemática en Latinoamérica con España concretamente con Madrid y ver los datos que hay sobre este  gran problema.

El pegamento o amoniaco  es un hidrocarburo que se absorbe por inhalación, la vía respiratoria es la forma más rápida de que pase a la sangre y al cerebro. En muchas ocasiones lo llaman la droga barata ya que es muy fácil conseguirla y muy barato comprarla, las personas que consumen este tipo de sustancia suelen impregnarla en un calcetín o en el puño de una camisa y lo van inhalando  durante largos periodos de tiempo.

Los  niños o jóvenes que consumen esta sustancia generalmente crecen en ambientes marginales con pocos recursos y en muchas ocasiones estos niños utilizan el pegamento para no pasar  hambre ni dolores ya que muchos de ellos no pueden acceder a tener medicinas.

Los efectos que producen estas sustancias son: La sensación de euforia, de aturdimiento, una perturbación psíquica grave que altera la inteligencia, la percepción puede llegar a causar desmayos, delirios, alucinaciones y en algunas ocasiones la muerte por un paro respiratorio o cardiaco.A esto se le suma, el efecto de duración del  inhalante de 15 a 45 minutos lo que hace que la persona tienda a inhalar constantemente la sustancia.

Pero este problema no sólo ocurre en países latinoamericanos sino también en España donde  un grupo de jóvenes en su mayoría  inmigrantes magrebíes que llegan huyendo de su país, en busca de una vida mejor, se les puede ver en las calles de numerosos barrios madrileños inhalando pegamento en un intento por huir, aunque sea por algunos momentos de la dura realidad, miseria y abandono en la que viven.

 

andrea

Andrea Rodríguez de la Fuente.

loreto

Como dijimos en la primera entrada de este blog, nuestro objetivo es dar voz a la realidad silenciada. En este caso voy a hablar de la situación que viven las personas sin hogar, ya que, desde mi punto de vista y desde de mi propia experiencia, creo que es un colectivo del que se sabe poco y del que no se oye hablar. Pocas veces los medios de comunicación se hacen partícipes de la información relacionada con este colectivo.

Pero a pesar de que los medios de comunicación no hablen mucho sobre este tema,   es una realidad muy visible para todos nosotros. En las grandes ciudades, como Madrid, podemos ver en casi todas las calles a los “sin techo”; personas que duermen en bancos, cajeros, soportales de los comercios, en parques o incluso en la acera, es decir, esos seres humanos cuya presencia llega a pasar desapercibida o incluso su estancia, en algunos casos, suele resultar molesta. En muchas ocasiones se los menosprecia y en otros casos no se los trata como personas, siendo pocos los ciudadanos que se solidarizan con ellos, por ello creo que es de vital importancia recordar que el problema de las personas sin hogar no es un fenómeno aislado, sino que está muy relacionado con otros fenómenos sociales como el desempleo, las migraciones, la escasez de formación, las dificultades de acceso a la vivienda, los desahucios, la ruptura de los lazos familiares, etc.

Como futura trabajadora social me hace daño ver como algunos de nuestros políticos se han encargado de tomar medidas que en muchos casos no tienen el objetivo de ayudar, integrar o apoyar a este colectivo; por ejemplo, las afirmaciones de la actual alcaldesa de Madrid que sostenía que sus medidas van encaminadas a “Limpiar las calles de Madrid de personas sin hogar”. En mi opinión, en la mayoría de los casos estas medidas tomadas han sido dirigidas a empeorar la calidad de vida de estas personas, como, por ejemplo, echando agua de madrugada en la Plaza Mayor de Madrid, donde sabemos los que estamos en contacto con este colectivo que muchos de ellos pernoctan; o haciendo diseños del mobiliario urbano (los bancos individuales, por ejemplo) para que nadie se pueda tumbar.

Otro de los testimonios que más me ha asustado es el de un abogado de la Audiencia Nacional que afirma que ’Los mendigos no son humanos, son un cáncer’. Yo, por el contrario, considero que son seres humanos que merecen todo nuestro respeto y a los que es imprescindible prestar la máxima atención como individuos y como colectivo: el colectivo de personas sin hogar, ayudado en lo posible a que su calidad de vida mejore y haciendo que su vida sea un poco más fácil.

Por último me gustaría hacer referencia a una página donde se hace un recuento de las personas sin hogar que mueren por diferentes causas. Aunque un poco desactualizada, nos podemos hacer una idea de las condiciones y la realidad en la que viven:  http://www.noticiaspsh.org/spip.php?rubrique27

LORETO GONZÁLEZ CARBONERAS